Problemas de Pareja: Los Celos.

Se han desarrollado varias teorías explicativas centradas en la diversidad de formas, tipologías y las diferencias masculinas y femeninas de los celos. Algunos distinguen entre la expresión emocional de los celos que puede suponer una rivalidad real o percibida en un vínculo emocional, y los celos sexuales que implican infidelidad potencial real o imaginaria.


Freud y otros autores, durante mucho tiempo, llevaron a cabo una distinción entre los celos patológicos, muy destructivos, y otro tipo de manifestación celotípica normal(-izada) y no desadaptativa, muy común ésta última que puede servir a los miembros de una relación (laboral, sentimental) para proteger su vínculo. Por lo tanto, un grado leve de celos realistas pueden servir para proteger una relación, pero la otra cara de la manifestación de los celos, de celos irracionales, desproporcionados y desadaptativos, que obsesionan a muchas personas puede llegar a ser autodestructiva, destruir la relación, o a la pareja.


El psicólogo en la Terapia de pareja.

Las manifestaciones destructivas de los celos pueden deberse a una baja autoestima e inseguridad personal. Esto se magnifica aún más por la amenaza real o imaginaria de perder el objeto de afecto.

Las manifestaciones destructivas de los celos pueden deberse a una baja autoestima e inseguridad personal. Esto se magnifica aún más por la amenaza real o imaginaria de perder el objeto de afecto. Otras modalidades implican formas posesivas de los celos, donde el motivo principal no es la preservación de la relación, sino el control del otro. Algunos autores han manifestado que los celos pueden llevar a algunas personas a la “locura". En casos extremos, el cuadro de ansiedad, el malestar y la inseguridad que se siente con los celos patológicos se puede identificar con el trastorno de estrés postraumático (TEPT): falta de sueño, hipervigilancia, irritabilidad y pensamientos obsesivos. Algunas personas pueden desarrollar tendencias suicidas, y por desgracia, en muchas ocasiones, los celos son a menudo un factor subyacente en la violencia de género.


Mientras la rivalidad sexual probablemente sea un factor en muchas de las emociones involucradas en los celos, existe otra dimensión que implica cuestiones de confianza y miedo a la traición. Por ello, percibimos la fidelidad y la confianza como algo esencial para nuestro bienestar y la seguridad de nuestra familia. La pérdida de la pareja, así como la pérdida de nuestro vínculo más cercano pueden desencadenar ansiedad, así como depresión. 


Buscar constantemente las pruebas de fidelidad (por ejemplo, registrar el teléfono móvil, o el correo electrónico) genera inseguridad y es contraproducente ya que puede provocar profecías autocumplidas y el mantenimiento y perpetuación del problema. Obviamente, este tipo de comportamientos son destructivos para la relación, ya que la confianza básica es necesaria para la convivencia y la intimidad. La persona que se involucra en este tipo de comportamientos en busca de pruebas de infidelidad, a menudo termina sintiéndose aún peor, culpable y se acaba reprochando (Nunca me consideré tan inseguro, y no puedo creer que llegara a registrar su agenda personal).

Las personas atrapadas en una relación de celos irracionales son propensas a sentir miedo, pánico, a desconfiar, y sufrir ira - todos ellos sentimientos que a menudo conducen a tomar malas decisiones, a tener conductas impulsivas, y en última instancia, una relación generalmente miserable.


Si bien es normal sentirse levemente celoso en ocasiones, si los celos se manifiestan de forma frecuente e irracional, esto puede reflejar el arrastre de traumas y traiciones reales o imaginarias del pasado. Los celos intensos o patológicos también pueden ser el producto de una baja autoestima, o un exceso de compensación de la inseguridad a través de conductas posesivas y de control, es decir, la falta de tolerancia a la incertidumbre.


Parte de la emoción de los celos se origina por el temor a perder algo de gran valor para nosotros, así como el anhelo de asegurar la fidelidad de un compañero. Si vamos más allá de las formas patológicas de los celos y sus manifestaciones, las experiencias más leves de celos pueden reflejar que nos preocupa nuestra relación, y que los sentimientos por la pareja están vivos (aunque dañados). Los celos también son una manifestación del estado de nuestra salud emocional o de la salud de una relación íntima.

En muchas ocasiones los sentimientos de celos pueden surgir por una sensación de distanciamiento con la pareja. Si este es el motivo de los celos, en muchas ocasiones la relación mejora decidiendo disfrutar juntos de tiempo de más calidad.


En resumen, es importante tener en cuenta que probablemente los episodios leves o poco frecuentes de celos pueden ser perfectamente normales, pueden indicar un poco de inseguridad temporal, o puede ser una señal útil para asistir a una terapia de parejas con el objetivo de atajar esas inseguridades y evitar que vayan a más. Los celos patológicos puede ser muy destructivos en una relación y, en casos extremos incluso peligrosos en términos de comportamiento agresivo, suicidio u homicidio. A veces, los traumas pasados juegan un papel fundamental. También, los factores de personalidad pueden llevar a conductas altamente obsesivas y desproporcionadas.

En los casos de celos extremos, cuando las personas se obsesionan, se deprimen, se obsesionan con el control, o se muestran extremadamente ansiosos, acudir al psicólogo puede ser una gran idea.