Qué es la Dependencia Emocional.

Al inicio de una relación, durante la fase de enamoramiento, todo es maravilloso y bonito, cualquier momento junto al otro es un instante mágico que vivimos con gran intensidad y placer. Sus palabras, sus gestos, su actitud y sus acciones parecen intensificarse igual que nuestros sentimientos. Estamos más sensibles y, por lo tanto, más vulnerables. En estos momentos somos capaces de percibir con gran conciencia y profundidad lo bueno, pero también lo que no es tan bueno. Cualquier gesto o expresión de desagrado por parte de la pareja recae sobre nosotros como una flecha que se clava en nuestro corazón.

Pero esta es una fase temporal que pronto se estabilizará dando lugar a un amor más sabio y racional. Si esto no ocurre, si las percepciones negativas tienen la misma intensidad y causan el mismo dolor que durante la fase del enamoramiento es porque la dependencia emocional del principio no se ha superado todavía y, por lo tanto, puede provocar males mayores.

Se puede amar sin necesidad de compartir absolutamente todos los momentos con la pareja y sin que uno sea el que ama y el otro el amado.

Es posible amar sin depender, es decir, la dependencia emocional se puede superar, se puede amar sin necesidad de compartir absolutamente todos los momentos con la pareja y sin que uno sea el que ama y el otro el amado. Una relación de pareja está formada por dos personas diferentes entre sí, aunque con intereses, proyectos y sueños comunes. Pero esto no quiere decir que hayan de diluirse el uno en el otro, sino todo lo contrario, han de enriquecerse mutuamente.

En las relaciones de pareja, es fundamental no dejar de ser uno mismo, ni pretender que el otro lo haga porque, si perdemos nuestra identidad dentro de la relación, puede crearse una dependencia emocional que eliminará el amor auténtico y verdadero y dará paso a una frustración e insatisfacción constantes.

En la génesis de la Dependencia Emocional suele existir un abandono de las necesidades afectivas que el niño/a requiere por parte de sus padres y cuidadores.

En el desarrollo de una afectividad sana y adaptativa, o de una dependencia emocional, sin ser exhautivos en la explicación, juega un papel muy importante la familia, y la relación que se establece entre padres e hijos. Como explicábamos en los artículos acerca de la Familia Narcisista Narcisismo Familiar Encubierto, en gran parte de los casos, suele existir un abandono de las necesidades afectivas que el niño/a requiere por parte de sus padres y cuidadores.