5 Signos que revelan que una relación ha llegado a su fin.

Como psicólogo especialista (y entusiasta del estudio) en relaciones de pareja, a veces tengo que recomendar a estas que hagan algo que desearían no escuchar: la posibilidad de romper, o plantearse finalizar una relación de pareja insatisfactoria. Y es un momento tan desagradable para mí como para la pareja. 

Muy a menudo, algunos compañeros de vida no quieren afrontar, no quieren ser conscientes de que el amor y la intimidad que alguna vez estuvieron presentes en la relación, ya no existen. Y es que somos seres de costumbres, de rutinas. Nos acostumbramos a las situaciones de igual manera que nos habituamos a los lugares y a las personas. Es muy difícil romper viejos hábitos una vez que se convierten en parte de nuestra vida cotidiana. Hay ocasiones en las que puedes imaginar o intuir que la relación ha terminado, sin embargo, el cambio asusta y afrontar una ruptura es algo que a nadie agrada.

Muy a menudo, algunos compañeros de vida no quieren afrontar, no quieren ser conscientes de que el amor y la intimidad que alguna vez estuvieron presentes en la relación, ya no existen.

Por otro lado, es mucho peor cuando la relación de pareja se deteriora y se convive al borde del desastre, sin querer ser conscientes de ello. Muchas personas prefieren ir por la vida usando lentes de colores y (falso) optimismo. Prefieren seguir alejando de su conciencia la cruda realidad hasta que ya no la oyen... pero es en vano. Es irracional, ¿verdad? Sin embargo, para muchas más parejas de las que creemos, es una realidad. Entonces, ¿cómo puedo saber si mi relación ha terminado y ha llegado el momento de separarse?


Sin ser exhaustivo, comento algunos de los signos más habituales e importantes que anuncian que la relación puede estar llegando a su fin.  

1. Ya no mantenéis relaciones sexuales: Si bien el sexo no es y no debe ser el principio y el final de una relación, es una parte muy importante del vínculo de cualquier pareja, ya que invita a la intimidad. Una vez que el sexo se ha ido, es muy difícil hacer pasar una relación platónica como satisfactoria.

2. Cada vez compartís menos tiempo juntos: a pesar de las obligaciones laborales, si eliges pasar cada vez menos tiempo con tu pareja, la relación podría estar en declive. Si prefieres la compañía de amigos, familiares a la de tu pareja, si a la salida del trabajo retrasas voluntariamente encontrarte con tu pareja, es hora de plantearse la situación.

3. Fin de la comunicación: si prefieres llamar a un amigo/a, familiar, o a un compañero/a para charlar o comentar algún tema, puedes estar perdiendo uno de los aspectos más importantes de una relación. Una vez perdida la comunicación, es muy difícil restaurar esa complicidad.

4. Siempre estáis peleando: desde cuestiones importantes como tener o no tener hijos hasta minucias como qué desayunar, o cómo limpiar, los desacuerdos más pequeños se convierten en grandes obstáculos. La vida es demasiado corta para gastarla en cuestiones irrelevantes. Además, el que siempre cede tiene la sensación de vivir subyugado a la persona que debería tener en cuenta sus necesidades, y no lo hace.

5. Ya no eres cariñoso/a: es importante diferenciar entre el sexo y el afecto. Son las pequeñas expresiones de amor las que componen el afecto: cogerse de las manos, abrazarse, besarse, despedirse, bromear, etc. Cuando ya no quieras decirle a tu pareja "Te quiero" o si es mecánico más que sincero, es hora de tomar conciencia.

Estos factores, sin ser exhaustivos, reflejan una aproximación teórica que el lector deberá considerar si describe su situación y, en cualquier caso, es el profesional psicólogo experto en terapia de pareja quien podrá evaluar con la pareja su situación relacional.