1. INTERÉS SOCIAL.

El interés social es racional y adaptativo, porque la mayoría de las personas optan por vivir y divertirse en una comunidad y grupo social; si no se actúa moralmente, protegiendo los derechos de los demás y favoreciendo la vida en sociedad, es poco probable que se llegue a crear esa clase de mundo en el que ellos mismos puedan vivir cómoda y felizmente.


2. INTERÉS EN SÍ MISMOS.

Las personas emocionalmente sanas suelen interesarse en primer lugar por sí mismas, y colocan sus propios intereses al menos un poco por encima de los intereses de los demás. Se sacrifican hasta cierto punto por aquellos a quienes quieren, pero sin que esto les anule.


3. AUTODIRECCIÓN.

La gente sana asume la responsabilidad de su vida a la vez que coopera con los demás. Este tipo de personas no piden ni necesitan demasiada ayuda de los otros.


4. ALTA TOLERANCIA A LA FRUSTRACIÓN.

Los individuos racionales se permiten a sí mismos y a los demás el derecho a equivocarse. Se abstienen de condenarse o de condenar a otros como personas, por un comportamiento inaceptable u ofensivo, incluso aunque les desagrade mucho su propia conducta o la de los demás. Las personas que no se atormentan por un fuerte distress emocional persiguen cambiar las condiciones adversas que sean susceptibles de modificarse, y aceptar las que no pueden cambiarse, y mantienen la virtud de diferenciar las dos situaciones.


5. FLEXIBILIDAD.

La gente sana y madura suele ser de ideas flexibles, abierta al cambio, pluralista y no fanática cuando emite opiniones sobre los otros: No dictan reglas fijas ni rígidas para sí mismos ni para los demás.


6. ACEPTACIÓN DE LA INCERTIDUMBRE.

Los hombres y mujeres sanos aceptan la idea de que vivimos en un mundo de probabilidades y en continuo cambio, donde no existe la certeza absoluta y probablemente nunca existirá. Se han dado cuenta de que vivir en este mundo de incertidumbres y probabilidades no es horrible y, a menudo resulta fascinante. Les gusta que haya un orden pero no exigen saber con exactitud lo que les deparará el futuro, y qué les puede llegar a suceder.


7. COMPROMETERSE EN OCUPACIONES CREATIVA.

Para la mayoría de las personas resulta saludable y satisfactorio el implicarse de forma vital en algo fuera de sí mismos y, a poder ser, tener al menos algún interés creativo. En ciertos individuos este interés es de tipo humanitario, y lo consideran tan importante, que organizan a su alrededor buena parte de sus vidas.


8. PENSAMIENTO CIENTÍFICO.

Los individuos sanos tienden a ser más objetivos, científicos y racionales que los que tienen alguna alteración. Son capaces de tener sentimientos profundos y de actuar correctamente, pero también regulan sus acciones y emociones reflexionando sobre ellas y evaluando sus consecuencias según les lleven a conseguir metas a corto o largo plazo.


9. AUTOACEPTACIÓN.

Las personas sanas se alegran de estar vivas y se aceptan a sí mismas simplemente por el hecho de vivir y tener la capacidad de divertirse. Rechazan la idea de medir lo que valen por sus logros externos o por lo que los demás piensen. Han elegido aceptarse a sí mismas incondicionalmente, e intentan no evaluarse. Prefieren divertirse más que ponerse a prueba.


10. ASUMIR RIESGOS.

La gente sana emocionalmente tiende a arriesgarse e intentar hacer lo que pretende, incluso cuando hay muchas probabilidades de que fracasen. Son aventureros pero no temerarios.


11. HEDONISMO DE LARGA DURACIÓN.

Las personas bien adaptadas aspiran a conseguir los placeres del presente y del futuro, pero no suelen sacrificar el mañana por el bienestar pasajero de un momento. Son hedonistas, esto significa que buscan la felicidad y evitan el dolor, pero tienen asumido que no van a vivir eternamente y que es mejor pensar a la vez en el hoy y en el mañana, sin obsesionarse con las gratificaciones inmediatas.


12. ANTIUTOPÍA.

La gente sana acepta el hecho de que las utopías son inalcanzables y de que nunca conseguirá todo lo que quiere, ni podrá evitar todo el dolor. Piensa que es poco sensato esforzarse por alcanzar el placer, felicidad y perfección totales, o la total falta de ansiedad, depresión, descontento y hostilidad.


13. LA PROPIA RESPONSABILIDAD DE SUS ALTERACIONESEMOCIONALES.

Los individuos sanos aceptan la gran parte de responsabilidad que tienen en sus propias alteraciones, en lugar de echar la culpa de forma defensiva a los demás o a las condiciones sociales, por sus conductas, pensamientos y sentimientos desadaptativos.