¿Qué es la Ansiedad, el Trastorno de Pánico y cuál es su diferencia con un Ataque de Pánico? El Trastorno de Pánico (también llamado Trastorno de Angustia) es parte del amplio conjunto que conforman los trastornos de ansiedad.

La ansiedad es una respuesta normal del organismo que nos mantiene activos, alerta y nos prepara para hacer frente a cualquier peligro, externo, interno, real o imaginario.

¿Qué es la ansiedad?

La ansiedad es una respuesta normal del organismo que nos mantiene activos, alerta y nos prepara para hacer frente a cualquier peligro, externo, interno, real o imaginario. Se pone de manifiesto un "Trastorno de Ansiedad" cuando esta respuesta normal se vuelve muy intensa, frecuente o innecesaria frente a situaciones que no suponen ningún peligro real.

Para ser diagnosticado de un Trastorno de Pánico primero ha debido existir una o varias Crisis o Ataques de Pánico.


¿Qué es un Ataque de Pánico?

Es un conjunto de respuestas fisiológicas intensas que pueden suceder de manera más o menos inesperadas pero que, una vez que se presentan, provocan en quién las padece un fuerte temor a morir, enloquecer o desmayarse. Estas crisis son de corta duración en su pico más extremo, no pasando como mucho los 20-30 minutos de intensas sensaciones.

Los síntomas más frecuentes son todos o algunos de los siguientes:

- Palpitaciones, sacudidas del corazón o elevación de la frecuencia cardíaca.
- Sudoración.
- Temblores o sacudidas.
- Sensación de ahogo o falta de aliento.
- Sensación de atragantarse.
- Opresión o malestar torácico.
- Náuseas o molestias abdominales.
- Inestabilidad.
- Desrealización (sensación de irrealidad).
- Despersonalización (estar separado de uno mismo).
- Miedo a perder el control o volverse loco.
- Miedo a morir.
- Parestesias (sensación de entumecimiento u hormigueo).
- Escalofríos o sofocos.

Estos síntomas suelen ser interpretados como algo peligroso o muerte inminente. Entre las interpretaciones más habituales se encuentran:

- "Ataque cardíaco" frente a las palpitaciones, sacudidas del corazón o elevación de la frecuencia cardíaca.

- "Inminente desmayo" frente al síntoma de sudoración.

- "Mareos previos al desmayo" frente a los temblores o sacudidas.

- "Falta de aire / Asfixia" frente a la sensación de ahogo o falta de aliento.

- "Atragantamiento / Asfixia" frente a las sensación de atragantarse.

- "Infarto o pre infarto" frente a la opresión o malestar torácico.

- "Desvanecimiento / Desmayo" frente a las náuseas o molestias abdominales.

- "Desmayo" frente a la sensación de Inestabilidad.

- "Locura" frente a la Desrealización (sensación de irrealidad).

- "Locura" frente a la Despersonalización (estar separado de uno mismo).

- "Locura" frente a la falta de control.

- "Infarto / Desmayo" frente a las Parestesias (sensación de entumecimiento u hormigueo).

- "Desmayo / Sofoco / Asfixia" frente a los Escalofríos y sofocos.


Dichas interpretaciones son tan intensas que una vez sufrido el Ataque de Pánico comienza a conformarse el Trastorno.


¿Pero entonces, qué es un Trastorno de Pánico?

El Trastorno de Pánico o Angustia es el miedo a volver a sufrir sensaciones físicas intensas por temor a morir, desmayarse o volverse loco.

Es el miedo a volver a sufrir sensaciones físicas intensas por temor a morir, desmayarse o volverse loco. Se configura el miedo a las propias sensaciones corporales que, cuando aparecen en situaciones específicas o lugares determinados, estos sitios comienzan a interpretarse como factores de "causalidad" por lo cual se van evitando cada vez con mayor frecuencia.

Ejemplos de ello son:

"No voy a conducir más, porque me pongo nervioso, me falta el aire y puedo desmayarme".

"Evito y pongo excusas para no ir al gimnasio. Mis amigos creen que no quiero ir porque estoy muy ocupado, pero en realidad, tengo miedo a mis palpitaciones y que me dé un infarto, como a aquel jugador de fútbol".

"Mi esposa, cree que tengo una amante, pero la verdad es que evito mantener relaciones sexuales porque me agito mucho y me da miedo, tener un infarto. Así, nada funciona".

"Nunca más viajaré en metro, ni en bus. Me falta el aire, no puedo respirar, y si me pasa algo no voy a poder salir".


Además, las personas que poseen un Trastorno de Pánico comienza a desarrollar un estado de alerta permanente y de auto-monitoreo para ver si todo funciona bien.

Cuando se detecta algún mínimo síntoma o malestar, comienzan a sentir miedo y el miedo amplifica esas sensaciones volviéndolas más intensas por lo cual las personas suelen entrar en desesperación.

Entonces, si durante un período de un mes seguido, se ha sufrido de uno o varios Ataques de Pánico y ha aparecido el temor a volver a sufrir alguno de esos síntomas (estado de alerta y auto-monitoreo), junto a las conductas evitativas que se van conformando, significa que se ha configurado el cuadro completo del Trastorno de Pánico. Este puede ser de poca magnitud, es decir, con poca sintomatología y afectando en pocos lugares, o bien puede extenderse a numerosos contextos, en función de su historia de padecimiento, tiempo conviviendo con el problema, estrategias de afrontamiento aprendidas, etc

El Trastorno de Pánico muy frecuentemente se acompaña de Agorafobia, aunque no necesariamente van juntos. Son frecuentes los Trastornos de Pánico con Agorafobia pero es mucho menos frecuente la Agorafobia sin historia de Ataques o Trastorno de Pánico.


¿Cualquiera puede sufrir de un Trastorno de Pánico?

Sí, sin embargo, hay ciertas condiciones que favorecen su aparición, como pueden ser: tener predisposición ansiosa / miedosa, temor a enfermar o morir previo a la aparición del trastorno, historia de enfermedades o muertes cercanas, sensibilidad a la ansiedad, estrés, consumo de drogas (marihuana, cocaína, etc.), o de estimulantes (bebidas energéticas, café en exceso, etc.).