Sexólogo Algeciras | Los Trastornos Sexuales.

La existencia de características comunes en los trastornos sexuales hace necesaria la comprensión de los mismos con el fin de adquirir un mayor conocimiento para su diagnóstico y tratamiento.

Una característica fundamental en los trastornos sexuales es el deterioro en el funcionamiento sexual normal. Esto puede referirse a la imposibilidad de alcanzar el orgasmo, tener relaciones sexuales dolorosas, una fuerte repulsión de la actividad sexual, o un ciclo de respuesta sexual o deseo exagerado. Es fundamental descartar el origen orgánico (enfermedad o disfunción médica) antes de realizar un diagnóstico de disfunción sexual, además ha de tenerse en cuenta la presencia de síntomas que estén obstaculizando el funcionamiento cotidiano de la persona.

Es fundamental descartar el origen orgánico (enfermedad o disfunción médica) antes de realizar un diagnóstico de disfunción sexual.

DISFUNCIÓN ERÉCTIL (IMPOTENCIA).

Anteriormente conocida como impotencia, las causas médicas (orgánicas) de este trastorno han de ser descartadas previamente. Si no existen causas fisiológicas, la disfunción eréctil responde típicamente a la presencia de “ansiedad de ejecución " o el temor a no ser capaz de lograr o mantener una erección.

Síntomas: incapacidad recurrente de lograr o mantener una erección hasta la finalización de la actividad sexual. Debe dar lugar a un malestar significativo para el individuo y no se explica mejor por otro trastorno (por ejemplo, el abuso de drogas) o problema físico.

Tratamiento: El tratamiento psicológico más comúnmente aplicado para la impotencia y que mejores resultados genera, forma parte de la Terapia Cognitivo Conductual. Técnicas como la “Focalización sensorial”, que implica una reeducación y progresión de la intimidad sexual, por lo general en el transcurso de varias semanas, y que en fases posteriores de la terapia incluyen la consecución de la penetración y del orgasmo.


EYACULACIÓN PRECOZ.

Al igual que en la disfunción eréctil, las causas orgánicas (médicas) han de ser descartadas inicialmente. La eyaculación precoz guarda una estrecha relación con el estrés, la novedad de una relación, la ansiedad, los problemas relacionados con la necesidad de control y la intimidad. Todos estos factores son de gran importancia en el desarrollo de este trastorno.

Síntomas: Eyaculación con estimulación sexual mínima antes o poco después de la penetración y antes de que la persona lo desee. La condición es persistente o se repite con frecuencia y causa malestar significativo. Ha de descartarse un efecto directo del consumo de sustancias

Tratamiento: La Terapia Cognitivo Conductual, de nuevo se muestra más eficaz en estos trastornos sexuales. El entrenamiento en relajación, en psicoeducación y la resolución de conflictos de la vida cotidiana son las opciones de tratamiento. Si la relación es nueva, a menudo las dificultades se resuelven a medida que la relación madura.


VAGINISMO.

Existe cierta relación de esta enfermedad con personas que han sido víctimas de violación y/o abuso sexual, experiencias pasadas desagradables, una estricta educación moral y religiosa, y aspectos de personalidad.

Síntomas: Espasmo involuntario recurrente o persistente de los músculos de la vagina que interfiere con las relaciones sexuales. Debe causar angustia significativa y no es debido a una condición médica o de otro trastorno.

Tratamiento: El tratamiento psicológico consiste en trabajar conociendo y resolviendo problemas pasados y presentes que no se han sabido aceptar y/o resolver. Otros tratamientos pueden incluir dilatadores vaginales progresivamente más grandes, junto con terapias de relajación.


DISPAREUNIA.

En este caso también es muy frecuente la relación de esta enfermedad con experiencias previas de violación y/o abuso sexual. También puede estar relacionado con el vaginismo.

Síntomas: Dolor genital recurrente o persistente durante las relaciones sexuales. Puede ser diagnosticado en hombres o mujeres, no se explica mejor por otro diagnóstico (psiquiátrica o física) y no es el efecto directo del consumo de sustancias.

Tratamiento: La resolución de problemas sexuales y de pareja subyacentes puede ser útil en muchos casos, desde el modelo Cognitivo Conductual.


DESEO SEXUAL INHIBIDO (BAJO DESEO SEXUAL).

Algunas evidencias sugieren que problemas en la relación, desacuerdos en la frecuencia o el modo de las prácticas sexuales y, en algunos casos, traumas sexuales pasados pueden desempeñar un papel importante en el desarrollo de este trastorno.

Síntomas: La incapacidad para alcanzar o mantener una lubricación adecuada en respuesta a la excitación sexual, hasta finalizar la actividad sexual. Debe dar lugar a un malestar significativo y no se explica mejor por otro trastorno o el uso de alguna sustancia (p. ej. antidepresivos).

Tratamiento: El tratamiento típico implicaría descubrir y resolver los conflictos subyacentes en la relación de pareja, o en las dificultades de la vida, desde el prisma de la Terapia Cognitivo Conductual.


ANORGASMIA FEMENINA.

Algunas investigaciones sugieren que las dificultades para alcanzar el orgasmo en las mujeres pueden estar relacionadas relacionada con problemas en su intimidad, sentimientos de miedo y ansiedad, y una sensación de no sentirse segura o a gusto, en la relación íntima o en las relaciones en general.

Síntomas: Retraso del orgasmo después de la excitación y la actividad sexual normal. Debido a la variabilidad de la respuesta sexual en las mujeres, el problema de anorgasmia debe ser diagnosticado por un clínico que valore la edad y las circunstancias personales de la paciente. La condición debe ser persistente o repetirse con frecuencia, y causar malestar significativo. Además, ha de descartarse el efecto directo del consumo de sustancias.

Tratamiento: El tratamiento típico implicaría descubrir y resolver los conflictos subyacentes en la relación de pareja, o en las dificultades de la vida, desde la orientación Cognitivo Conductual.


ANORGASMIA MASCULINA.

El origen orgánico (médico) de la enfermedad ha de descartarse en primer lugar. Se considera que el trastorno del orgasmo masculino puede tener un origen en la adolescencia o en el inicio de la edad adulta porque es posible que en esos momentos hubiera algún episodio negativo relacionado con la intimidad sexual o con algún evento de vida personal.

Síntomas: Retraso o ausencia del orgasmo después de la excitación y la actividad sexual normal. Debido a la variabilidad de la respuesta sexual en los hombres, este trastorno debe ser diagnosticado por un especialista, teniendo en cuenta la edad y las circunstancias personales del paciente. La condición debe ser persistente o repetirse con frecuencia, y causar malestar significativo. No ha de deberse al efecto directo del consumo de sustancias.

Tratamiento: Por lo general, una vez descartado el origen orgánico, el tratamiento implicaría descubrir y resolver los conflictos subyacentes en la relación de pareja, o en las dificultades de la vida, desde la orientación Cognitivo Conductual. Algunos terapeutas también utilizan técnicas conductuales como la “focalización sensorial”, que es un enfoque más directo si los problemas subyacentes no son significativos.