Psicopatía y Trastorno Antisocial de la Personalidad.

A.


Un patrón general de desprecio y violación de los derechos de los demás que se presenta desde los 15 años, como lo indican 3 (o más) de los siguientes ítems:

          (1)

Fracaso para adaptarse a las normas sociales en lo que respecta al comportamiento legal, p. ej. perpetrar repetidamente actos que son motivo de detención.

         (2)

Deshonestidad, indicada por mentir repetidamente, utilizar un alias, estafar a otrospara obtener un beneficio personal o por placer.

         (3)

Impulsividad o incapacidad para planificar el futuro.

         (4)

Irritabilidad y agresividad, indicados por peleas físicas repetidas o agresiones.

         (5)

Despreocupación imprudente por su seguridad o la de los demás.

         (6)

Irresponsabilidad persistente, indicada por la incapacidad de mantener un trabajo con constancia o de hacerse cargo de obligaciones económicas.

         (7)

Falta de remordimientos, como lo indica la indiferencia o la justificación tras haber dañado, maltratado o robado a otros.

B.

El sujeto tiene al menos 18 años.

C.

Existen pruebas de un trastorno disocial que comienza antes de la edad de 15 años.

D.

El comportamiento antisocial no aparece exclusivamente en el transcurso de una esquizofrenia o un episodio maníaco.

 

Sigmund Freud describió en su teoría del aparato psíquico el Superyo (Autoridad, límites, censura) como una de las estructuras de la personalidad, cuya función es equivalente a la de un juez, un padre o censor con respecto al Yo (la voluntad). Freud considera la conciencia moral y la formación de ideales, como funciones del Superyo.

Desde la teoría psicodinámica, los defectos del psicópata son considerados daños en el funcionamiento del Superyo en cuanto al mantenimiento de conciencia, la moralidad y la vinculación interpersonal.

Precisamente, son los criterios (2) y (7) los que diferencian al psicópata de una persona con trastorno antisocial de la personalidad, esto es, no todas las personas diagnosticadas con Tr. Antisocial de la Personalidad son psicópatas, pero los criterios apuntados anteriormente califican a la persona con trastorno de personalidad y conducta psicopática.

(2) Deshonestidad, indicada por mentir repetidamente, utilizar un alias, estafar a otros para obtener un beneficio personal o por placer.

(7) Falta de remordimientos, como lo indica la indiferencia o la justificación del haber dañado, maltratado o robado a otros.

No todas las personas diagnosticadas con Tr. Antisocial de la Personalidad son psicópatas, pero los criterios apuntados anteriormente califican a la persona con trastorno de personalidad y conducta psicopática.

En cuanto a su identificación, una de las grandes dificultades que nos encontramos los psicólogos, psiquiatras, criminólogos y otros profesionales sanitarios es que los psicópatas están en todas partes, es decir, no son característicos de un determinado nivel sociocultural o económico, ni van por la calle portando un arma. Lo que sí queda claro es que allí donde exista la oportunidad de obtener algún beneficio, siempre habrá un psicópata bien parecido para aprovecharse de ello, ya sea en cuestión de poder, prestigio, dinero o sexo.

Los psicópatas están en todas partes, es decir, no son característicos de un determinado nivel sociocultural o económico, ni van por la calle portando un arma.

Tuve un jefe psicópata, ávido de la buena vida y de poder, que siempre hacía gala de la expresión: “Señor, no me des dinero, ponme allá donde lo haya”.

Allí donde exista la oportunidad de obtener algún beneficio, siempre habrá un psicópata bien parecido para aprovecharse de ello, ya sea en cuestión de poder, prestigio, dinero o sexo.

Un psicópata no tiene ningún problema con serlo, el problema lo tiene el resto de la sociedad. No buscan ayuda profesional, por ello es difícil detectarlos, a no ser que tengan un problema que les incomode como trastornos de ansiedad y depresión, o problemas de pareja, cuadros comunes en este tipo de personas.

La dificultad para identificar este perfil se incrementa conforme subimos en el escalafón social. Además, en determinados niveles jerárquicos su presencia no es casual, dado que el psicópata busca asentarse allí donde haya poder: política, derecho, directivas y puestos de mando, etc.

El psicópata busca asentarse allí donde haya poder: política, derecho, directivas y puestos de mando, etc.

Por tanto, este tipo de personalidades pueden subyacer ante cualquier problema de pareja, familiar, económico o laboral en el que nos encontremos inmersos.